Cáritas decide ya no entregar las despensas a ningún intermediario y van directamente a las casas que se ven más afectadas

El agradecimiento por parte de los beneficiados es mucho, y hay damnificados que dicen haber recibido más ayuda de Nuevo Laredo que del mismo Gobierno de Nuevo León.
A dos meses de la inundación, muchas familias de Anahuac, Nuevo León, todavía no se recuperan y siguen necesitando de ayuda.
Esto lo saben en Cáritas de Nuevo Laredo, y periódicamente esta organización envía una dotación de despensas para que sean entregadas casa por casa en aquella ciudad, que durante más de una semana estuvo parcialmente cubierta por el agua, el pasado mes de julio.
El padre Rogelio Lozano es uno de los promotores para que no cese la ayuda que se manda a la gente de Anahuac, pero especialmente a Los Rodríguez, que fue el más afectado por el desborde del Río Salado.
De hecho Anahuac y Los Rodríguez son dos poblaciones unidas, solo separadas por el Río Salado.
Los Rodríguez es más antiguo y está ubicado en un terreno más bajo, por eso, al desbordarse el río, cubrió de agua muchas viviendas hasta el techo.
Al conocerse la situación, llegó ayuda de muchas partes para los damnificados, pero poco a poco la crítica situación que vivieron y que todavía viven numerosas familias se está olvidando.
Hay quienes perdieron todas sus pertenencias, y además el trabajo, por lo que no han podido hacer nada para intentar recuperarse.
Y también hay quienes no resultaron afectados por la inundación y sí aprovecharon la ocasión para beneficiarse con el reparto de ayuda, aunque no la necesitaran.
Por eso Cáritas decidió ya no entregar las despensas a ningún intermediario y van directamente a las casas que se ven más afectadas, tratando de hacer un reparto más justo de la ayuda.
Con el apoyo de los Boy Scouts, el viernes pasado nuevamente se envió un cargamento con despensas, que fueron repartidas entre habitantes de la colonia Revolución, en Los Rodríguez.
Mencionó el padre Lozano que se seguirán recolectando alimentos para enviarlos a Anahuac mientras sea necesario y la gente de Nuevo Laredo siga respondiendo.