Contantemente escuchamos a las personas mayores machacar con el consabido “la juventud ya no es lo que era antes”, y con esto no se refiere al estado de la vida del ser humano, sino a los jóvenes. Muchos adultos renegamos que los jóvenes de hoy han perdido valores, respeto por todo y por consiguiente dan voces de alarma.
Lo primero que me gustaría plantear es si los jóvenes de hace un siglo no experimentaban problemas, desviaciones y malos ratos justo como los de ahora. Quizá se vean magnificados por lo que vemos todos los días en los medios de comunicación, pero me pregunto ¿No es la sociedad, esta sociedad en su conjunto, la que está como para causar alarma?, por qué espantarnos de los jóvenes solamente. A estas alturas se preguntará usted lector, qué hace este artículo en la sección de deportes. Y bueno, hay una razón.


