Usaremos el argot de moda: las acciones de la dirigencia nacional de la Asociación “calentaron” la plaza de Ciudad Juárez con el manejo que le está dando a los asesinatos de Jorge Pedro González Quintero y Alejandro Ruiz Salazar, del clan del grupo 8 de aquella localidad chihuahuense.
La percepción de un tratamiento que pretendían prudente se convirtió en timorata y hasta ofensiva hacia los deudos y amigos de los fallecidos, por no decir a la comunidad scout entera.
De paso muestra las terribles limitaciones de la Asociación ante situaciones de este tipo, que intentan enfrentar con el sometimiento de su membresía para guardar una disciplina institucional, algo por demás absurdo.
Vale la pena señalar las características de las más recientes protestas y señalamientos manifestados en las últimas semanas por scouts de Ciudad Juárez.
No exigen el esclarecimiento de los hechos ni la captura y castigo de los responsables, lo cual es obvio.
No piden la renuncia del gobernador del estado de Chihuahua ni de los mandos policiales del estado.
Independientemente de la cantidad de scouts que participaron en la ya célebre porra de “¡Todos al suelo!”, de ninguna manera ésta representó una “falta de respeto” a la presidenta nacional del DIF y primera dama de la nación. Sería bueno saber si la dirigencia nacional de la Asociación aprovechó la visita de Margarita Zavala al Jamboree Panamericano para ponerla al tanto de los hechos ocurridos en Ciudad Juárez, o consideraron que eso sería “importunar” a la insigne invitada.
Nadie pide la renuncia de Felipe Calderón ni emplea los términos de espurio ni legítimo.
Tan sólo salió a colación el pago a los deudos de un seguro de vida.
Nomás eso.
(Valyk tuvo a bien poner en el post anterior la liga referida a las características del seguro con que cuentan las personas registradas a la Asociación de Scouts de México —http://www.scouts.org.mx/serv_seguro.html—, en cuyo apartado de “Exclusiones” señala que la póliza no cubre “Riña, homicidio intencional y actos delictivos intencionales en que participe directamente el Asegurado”, como tampoco la práctica de la charrería y tauromaquía que, hasta donde se sabe, no practicaban las víctimas al momento de su muerte; faltaría saber el criterio aplicado por la aseguradora para determinar que la muerte de Jorge y Alejandro se considere dentro de las exclusiones. ¿Tan difícil le resulta a la Asociación mostrar la sensibilidad de cubrir por su cuenta a los deudos el monto de la póliza? Sería un gesto solidario digno de reconocimiento.)
Esta tragedia debería servir para unir a la organización y no para mostrar sus mezquindades.
Arturo Reyes Fragoso
Tomado de su Blog: http://www.milenio.com/node/503906
