Además, tres autobuses de alumnos de la Prepa UDEM viajaron en días pasados al municipio de Anáhuac para participar en las labores de limpieza y reconstrucción.

La Universidad de Monterrey recibió esta semana diversos donativos de otras partes del país, que este fin de semana entregará a la población del área metropolitana y sobre todo al sur del estado.

María Caridad Rositas Montemayor, directora del Centro para la Solidaridad y la Filantropía de la UDEM, informó que, a través del Club 4X4 por tierra y los Scouts por senderos, los víveres se harán llegar a las comunidades que continúan con necesidad e incomunicadas.

“Antes las familias tenían su propio huerto, y esa era una buena fuente de alimentación, pero con la lluvia se les fue, no quedó nada de lo que habían cosechado. Por otro lado, en algunas comunidades donde sí están llegando provisiones a tiendas populares, no hay fuente de trabajo que les permita tener dinero”, detalló.

Además, tres autobuses de alumnos de la Prepa UDEM viajaron en días pasados al municipio de Anáhuac para participar en las labores de limpieza y reconstrucción, luego de la inundación que sufrió ese municipio por el desfogue de la presa Venustiano Carranza.

Un trailer con nueve toneladas de alimentos procedente de Querétaro, un camión con dos toneladas desde Guadalajara, dos mil 600 litros de aceite de la empresa Nutrioli y 600 kilogramos de ayuda de la empresa Villacero fueron algunos de los apoyos recibidos y clasificados por la UDEM junto con las aproximadamente 10 toneladas recaudadas en tres semanas de acopio.

Algunas de las despensas de Jalisco y Querétaro, producto del esfuerzo de los capítulos locales de la Asociación Mundial de Guías y Mujeres Scouts, contenían una dedicatoria y un mensaje de ánimo de parte de una familia de esos lugares que decidió “adoptar” a otra en necesidad.

Rositas Montemayor llamó a que la ayuda en alimentos continúe y se atienda las necesidades que aún existen, debido a que la reconstrucción de las zonas afectadas tardará y se requiere un plan para que los damnificados puedan recuperar o proveerse de medios de subsistencia.

“La despensa que se da está planeada para una familia de cinco miembros, y ese contenido a lo mucho durará tres días, y son familias que en muchos casos hay pérdida de trabajo o de patrimonio, y el alimento y el agua vienen siendo un asunto de primera necesidad, entonces no basta con dar una sola vez, debe ser sostenido”, afirmó.

Rositas Montemayor garantizó que los apoyos son entregados directamente por un colaborador o representante de la UDEM a los afectados o instituciones que los reparten directamente a quienes lo necesitan.