
Primer hijo putativo del blog.
Concibo la presentación de Llamadas de silbato. Selección del blog esculta de Milenio, como un buen pretexto para intercambiar ideas con los presentadores que me acompañarán frente al público, y con el público mismo, sobre la actual imagen proyectada por los scouts en los medios de comunicación, así como el papel que en la misma pasaron a desempeñar las llamadas “redes sociales”.
Aquí algunas ideas que pretendo someter a la opinión de los asistentes:
1. No tengo face book ni twitter porque tales cosas están bloqueadas en mi chamba, igual que en otras muchas empresas. Y aunque los tuviera, me basta con las horas que paso culiatornillado frente a la computadora para todavía andar metido en esos menesteres. Con el blog tengo de sobra para entretenerme.
2. Todavía nadie sabe a ciencia cierta qué hacer con internet; apenas se empiezan a dominar sus herramientas, cuando llegan otras que las dejan obsoletas, como le pasa a los blogs, a menos, claro, de ser parte del portal de un periódico de circulación nacional, que les brinde un escaparate de prestigio. Digo, si no me hecho porras, ¿quién?
3. Por décadas, cuando se publicaba alguna noticia de scouts, era en la sección de sociales. O en la de deportes de los periódicos locales de las sedes de los campamentos nacionales, a los que, invariablemente, se referían como “campeonatos nacionales scouts”. O sea que no tenían ni maldita la idea de qué hacer con los scouts, informativamente hablando.
4. No obstante, aquello era mil veces preferible a salir en la sección de nota roja, como ocurre ahora.
5. Luego de tres años de existencia de este blog, la Asociación no se acostumbra a ser objeto de un cotidiano escrutinio periodístico. Vaya si lo traen atorado.
6. Y no, no, no y no: no se requiere ningún permiso, licencia, autorización del jefe scout nacional, cédula real, bula papal o patente de corso para hablar de scouts en este espacio, ni en ningún otro. Ah, cómo le cuesta trabajo entender eso.
7. Va de nuevo: ortográficamente, el cargo de jefe scout nacional se escribe con minúscula; hacerlo con mayúscula no le confiere mayor importancia de la que tiene. Otra vez hay que fastidiarlos con eso para que lo entiendan.
8. Por supuesto que debo hacer alusión al libro que presentaremos el sábado. De algo puede servir lo escrito en su contraportada:
“Llamadas de silbato” refiere el apartado final del blog “Sombrero de cuatro pedradas” que mantengo en el portal del periódico Milenio, a raíz del centenario del movimiento scout, en 2007.
A la par del post semanal subido a la Red, propiciatorio de acalorados y divertidísimos debates entre la comunidad internauta, casi desde el principio comencé a incluir una serie de “cápsulas” donde igual abordo información extra y anécdotas excluidas de los textos principales, que temas ajenos al ámbito de las pañoletas de interés para quienes las utilizan. Su visión en conjunto ofrece una inusual perspectiva del escultismo, presente en ámbitos más cotidianos a los acostumbrados por sus practicantes.
A la antigüita, en papel impreso, lo que también aporta una percepción distinta, sin problemas de conexión.
Neandertal con teclado al fin y al cabo.
9. Pasmada, anonadada, anulada, indignada, aterrada, escoja usted el término que más le agrade para definir la actitud de la Asociación ante las redes sociales.
10. Su problema ante lo anterior se reduce a un solo aspecto: ¿por qué tendrían que dar explicaciones de sus actos? Además, cualquier pelado puede expresar su opinión sobre lo que hacen. Faltaba más.
11. Y no les digas públicamente que se equivocan en algo: es más fácil que te perdonen mentarles la madre. (Y, por el amor de Dios, al menos pásenle el corrector ortográfico automático a los textos que publican.)
12. Bien lo dijo el Muppet: ¿para qué discutir lo que podemos arreglar a madrazos?
Arturo Reyes Fragoso
Tomado de su blog: http://www.milenio.com/blog/AReyes
