José Guillermo Ánjel R. Autor del Articulo

Recordado y respetado lord Robert Stephenson, he vuelto a leer uno de sus libros, Escultismo para muchachos , y a la cabeza me vinieron nudos, anillos para pañoletas, saludos con tres dedos de la mano derecha extendidos, en tanto que el pulgar toca el meñique; aparecieron medias gruesas, uniformes e insignias, gritos de patrulla, morrales, cantimploras y marmitas.

También recordé picaduras de mosco, comidas hechas a medias, carpas, aguaceros, fríos, fogatas, risas, pequeñas aventuras, marchas por el campo y el monte, y canciones. Fue linda esta experiencia de recordar. Sí, yo fui scout (palabra que tiene traducciones variadas pero en su séptima acepción es persona) y quizá por esto, al releer el libro (ya viejo, con las hojas amarillas y manchado por el uso), pensé en la palabra decencia, tan extraña en el vocabulario (y en las prácticas) de ahora. Y que se burle quien no use la palabra, que la burla es mera ignorancia y rencor.

En sus lecciones de escultismo aprendimos sobre el respeto, la dignidad, el conocimiento y el contacto con la naturaleza. Supimos hacer cosas útiles para sabernos autosuficientes para la vida simple (compuesta por orden, aseo y disciplina).

Pudimos leer el cielo, las huellas de los animales, el sentido de las cosas (usted lo llamaba investigación), comunicarnos con señales y aprender un poco de medicina práctica y de la vida al aire libre.

Y aprendimos a tener carácter y a trabajar las artes manuales (como lo propone Spinoza en su Tratado de la reforma del entendimiento ). Su intención, como bien se leía en sus libros, era convertirnos en ciudadanos felices, sanos y útiles. Lástima que fuéramos tan pocos y no se creyera oficialmente en su teoría. Miopía creciente.

De usted, recordado lord Robert Stephenson de Baden Powell, se dijeron cosas. Que su enseñanza era fascista (aunque los comunistas cubanos la usan con sus pioneros y en España fue prohibida durante casi toda la regencia franquista), colonialista, imperialista, burguesa, etc. Cada vez que se trata de humanizar al hombre, aparecen toda clase de enemigos. Es como si doliera esto de construir humanidad e inteligencia (nacemos deshumanos e ignorantes).

Y como si se temiera que obtuviéramos carácter para ser nobles, lo que sería el gran logro de la educación. Bueno, de todas maneras, releyendo su libro, volví a entender que la Flor de Lis, la más noble de las flores, es la que llevan las brújulas clásicas para señalar el norte y no perderse en el camino. E indica decencia.

Lord Robert Stephenson Baden-Powell de Gilwell, primer barón de esta localidad, fue un militar británico (1857-1941). Estuvo en la India, Afganistán, Sudáfrica, Zululandia y Achanti. En 1907 funda el escultismo. Y cuando se trata de crear ciudadanía, su propuesta es interesante: es para vivir bien.